La pieza fue creada por la artista Sol Satori, especializada en esculturas de gran escala destinadas al espacio urbano.
Construida íntegramente en metal, la obra trabaja el equilibrio entre solidez estructural y sensibilidad expresiva.
En desarrollo técnico y creativo se destaca la colaboración del escultor Mauro De Giuseppe, cuya colaboración se vincula al trabajo artesanal y estructural sobre metal y volumen.
Lejos de buscar una representación solemne o estática, la propuesta apunta a capturar algo más intangible: La energía. La tensión. El gesto.
Representar lo irrepetible
Nacido en Roma en 1953 y radicado en la Argentina a comienzos de los años 80, Luca Prodan irrumpió en la escena local con una identidad que desbordaba categorías. Su voz, su presencia escénica y su mirada artística marcaron un quiebre en el rock nacional de la posdictadura.
Traducir esa singularidad al lenguaje escultórico implicó un desafío particular.
“Suelo trabajar rostros sin definirlos por completo, dejando espacio para que el espectador participe”, explica Satori. “En este caso necesitaba que fuera reconocible, pero sin perder mi lenguaje. Fue un proceso de búsqueda muy intenso.”
El material elegido también dialoga con esa idea. “Me interesa transformar un material duro en algo que transmita emoción. Que el metal pueda vibrar.”
Una obra que ya genera sentido
El anuncio del homenaje despertó interés tanto en el ámbito cultural como en el público general, reafirmando que la figura de Luca continúa vigente.
El proyecto cuenta con el acompañamiento de las empresas Famiq y Lüsqtoff, la gestión general de Leo Kite y el trabajo conjunto con We Represent Art.
Más que un monumento, la obra no busca congelar una imagen, busca sostener una presencia. No se trata únicamente de recordar a Luca Prodan, sino de preguntarse qué lugar ocupa hoy en la cultura argentina.
Lo que sigue no es solo su instalación física en la ciudad, sino el momento en que esa materia encuentre su espacio definitivo y empiece a dialogar, cara a cara, con quienes siguen escuchando su voz.
